Se dice que allá en Wiñay Marka hubo un diluvio que inundó totalmente el lugar. Antes de que la tragedia pasara, era un pueblo con características sorprendentes: tenía plazas, parques y paisajes hermosos, pero lo que sobresalía era una iglesia muy grande, en cuya cúspide había una torre con una campana. Esta iglesia era lo más importante que tenía Wiñay Marka. Cuando el diluvio hizo que todo el pueblo esté bajo el agua, tan solo quedó ilesa la torre con la campana, que sonaba al medio día. Todo ya se había convertido en un gran lago.
Pasaron los años y cierta vez que un barco a vapor navegaba por ahí, escuchó el sonar de la campana. El barco se acercó al lugar de donde provenía el sonido y se encontró con la torre en cuya punta había una vaca de oro que llamó la atención de los tripulantes. Ellos la enlazaron con una soga para agarrársela, pero el agua hundió al barco y todos los navegantes murieron. Ahora el barco está ahí abajo, con el pueblo. Se dice que es un pueblo fantasma y que aún se escucha el sonar de una campana, señal de que ningún barco debe acercarse a ese lugar.
Narrado por Juan Quispe Mendoza de la Isla del Sol (La Paz)
Pasaron los años y cierta vez que un barco a vapor navegaba por ahí, escuchó el sonar de la campana. El barco se acercó al lugar de donde provenía el sonido y se encontró con la torre en cuya punta había una vaca de oro que llamó la atención de los tripulantes. Ellos la enlazaron con una soga para agarrársela, pero el agua hundió al barco y todos los navegantes murieron. Ahora el barco está ahí abajo, con el pueblo. Se dice que es un pueblo fantasma y que aún se escucha el sonar de una campana, señal de que ningún barco debe acercarse a ese lugar.
Narrado por Juan Quispe Mendoza de la Isla del Sol (La Paz)